Una encuesta revela que los murcianos están de acuerdo con que haya
vigilancia privada para disuadir a los delincuentes
A la gente no le importaría ver seguridad privada en las calles. Eso
dice, al menos, un estudio elaborado por la Asociación Profesional de
Compañías Privadas de Seguridad (Aproser). En concreto, según el citado
informe, un 15,7% de los ciudadanos se sentiría más seguro si también
hubiese vigilancia privada en las calles de las ciudades algo que, según
la actual legislación, no está permitido.
La asociación de compañías de seguridad privada, sin

embargo, cree que
se podría hacer una excepción a esta norma. "Nosotros no queremos que
haya vigilantes en las calles -señaló ayer en Murcia su presidente,
Eduardo Cobas-, pero sí creemos que puede haberlos en las calles de las
zonas comerciales de las grandes ciudades", matizó. "No se trata de
arrebatar competencias a las fuerzas de seguridad, sino de importar un
modelo que ya existe en algunos países europeos como Suecia".
De hecho, otro de los datos del estudio revela que casi la mitad de los
encuestados (48,6%) ve con buenos ojos que los responsables de la
seguridad privada vigilen las calles "para disuadir a posibles
delincuentes".
Esta medida es una de las planteadas por el
presidente de Aproser -formada por 13 empresas de vigilancia privada que
abarcan cerca del 80% del mercado- durante una radiografía a este
sector presentada ayer en Murcia. Junto a él estuvieron los
representantes en la zona de Murcia y Levante de tres de estas grandes
compañías: Luis Trullenque, de Segurisa; Vicente Lara, de Segur Ibérica;
y Fernando Lucas, de Securitas.
Otra de sus quejas hace hincapié en
el excesivo intrusismo que soporta este sector, especialmente en
Murcia, donde operan 61 compañías con cerca de 2.300 trabajadores. En
concreto, según las estimaciones hechas ayer por los responsables de las
empresas de seguridad, este tipo de servicios podría suponer un 15%. Se
trataría de los porteros de discoteca, recepcionistas, celadores,
cuidadores o auxiliares a los que se les encargan labores de vigilancia.
"Nosotros estamos sometidos a una legislación muy estricta y tenemos
que mantener un elevado nivel de formación, pero estos colectivos no",
denunciaron.
Esto, además de suponer una merma en sus ingresos,
les produce una mala publicidad de la que están empeñados en escapar.
"No tenemos nada contra un portero de discoteca, pero es algo muy
diferente al servicio que nosotros ofrecemos", subrayó Cobas. La mayoría
de las empresas de seguridad privada, de hecho, prefieren huir del
sector del ocio nocturno. "Es un sector que suele ser más conflictivo",
señaló Trullenque.
Los responsables de Aproser también
incidieron en la necesidad de que los profesionales de la seguridad
privada, como sucede desde hace apenas unos meses con médicos y
profesores, sean considerados como agentes de la autoridad. El mismo
informe refleja que siete de cada diez murcianos está de acuerdo con
esta pretensión, ya que consideran que la actual legislación "no protege
al vigilante de un presunto delincuente".
http://www.laopiniondemurcia.es/comunidad/2010/04/22/empresas-seguridad-piden-vigilar-calles-comerciales/242694.html